Preparar una lasaña es disfrutar de la cocina, oír el chup... chup, dejar que los olores te vayan transportando a hermosos y calidos recuerdos, lleva su tiempo si la quieres toda casera mi pena es que no tengo la maquina para la pasta y tengo que recurrir a la precocinada pero tengo pensado pedirla a los reyes magos siempre y cuando no aparezca un capricho de ultima hora.
Empecemos por la salsa boloñesa, esta es la receta que siempre se ha preparado en casa y media familia es italiana... jejejejeje
Ingredientes:
Aceite de oliva
2 ramas de apio
2 zanahorias
1 cebolla grande
1 kg de carne picada cerdo/ternera.
4 higaditos de pollo troceados muy pequeño
2,5 kg de tomate, particularmente encuentro que los de pera van mucho mejor, pero cada uno que utilice lo que mas vaya a su pladar. Bote, natural, troceado, triturado.
2 vasos de agua (elimina el acido del tomate)
sal y pimienta
2 hojas de laurel.
Elaboración:
Poneos aceite de oliva en una cazuela alta y salteamos las verduras muy picadas, incorporar la carne y los higaditos troceados y removemos bien hasta que no esté rosada.
Agregamos los tomates troceados. Se añade el agua y sazonar con sal y pimienta. Dejar cocer a fuego muy lento entre 2 horas a dos horas y media. La primera hora y media la cazuela deberá estar tapada e iremos removiendo la salsa (cuando la destapemos, el agua que se forma en la tapadera la dejamos caer dentro de la salsa), luego le quitamos la tapa para que vaya espesando la salsa.
Una vez terminada la cocción rectificar de sal. Yo no le añado ningún tipo de hierba aromática, me gusta el sabor del tomate y desde luego mis comensales no me lo reclaman.
Salsa bechamel:
Ingredientes para 1 litro:
2 cucharadas de mantequilla
4 cucharadas de harina
1 litro de leche
sal
Pimienta blanca
nuez moscada
Elaboración:
Ponemos a fuego medio un cazo con la mantequilla, en el momento que este derretida añadimos la harina y la doramos un poco, vamos vertiendo la leche con cuidado y removiendo todo el tiempo para que no se formen grumos y quede una salsa lisa y suave.
Una vez tengamos la cantidad deseada añadimos la sal, la pimienta blanca y la nuez moscada (a ser posible rallada o molida en el momento, es mucho mas aromática)
Es conveniente dejarla más bien liquida ya que al cocer en el horno con la pasta se espesara.
Montamos la lasaña:
Queda muy bonito cuando ves en el restaurante cada una de las capas pero mi preferencia es hacer la lasaña en una fuente donde la pasta tome bien los sabores...
Si la pasta la hemos hecho nosotros fresca y muy fina tan solo hay que sumergirla en agua hirviendo y sacarla, para la precocinada seguimos las instrucciones del envase, últimamente estoy usando "El Pavo" me parece que es bastante fina aunque cuando el bolsillo me lo permite y a falta de hacerla en casa por falta de herramientas compro la de De Cecco que es fina... fina...
Una vez tenemos la pasta que vamos a necesitar empezamos, en el fondo de la fuente me gusta poner o un poco de la salsa boloñesa o bechamel y a partir de ahí pongo la primera capa de pasta, la cubro de tomate y otra vez pasta esta vez va cubierta de bechamel y así sucesivamente según la altura de la fuente que utilice encima de la ultima capa de pasta pongo salsa boloñesa y encima de ella una capa generosa de bechamel para por ultimo queso Emmental rallado que se fundirá y dorará.
Introducimos en el horno precalentado a 180-190º, el tiempo depende del horno, como siempre retiramos cuando es dorado por arriba. ¡Bon Apetit!