Gominolas Caseras

Gominolas Caseras -Saboreando las estrellas -

Ya han empezado las vacaciones, con lluvia y el.... "me aburro mama". Así que ayer hicimos gominolas, hoy no se que se me ocurrirá porque llueve...

Solo tenía en casa gelatina de fresa y ya me ha dicho la peque que le encanta y todos los sabores de gelatina que tenemos que comprar para hacer muchas gominolas y venderlas.

Parmentier con berenjena caramelizada


Imagino que al igual que todos vosotros cada día a parte de guisar para alimentar a los nuestros, que este sabroso y sea sano y equilibrado nos gusta sorprender con la combinación de sabores, la presentación.

Nos apetece hacer algo especial con lo que hacemos siempre, así pues de las ganas de sorprender ha salido este Parmentier que a mi me ha encantado.



Ingredientes para 4 personas:

6 patatas grandes
1 berenjena
1 pechuga troceada a cuadraditos muy pequeños
3 cucharadas de carne de pimiento
1 cucharada de azúcar moreno
sal, pimienta, nuez moscada
1 cucharada de mantequilla

Elaboración:

Pelamos las patatas y las ponemos a cocer en una cacerola en agua con un poco de sal. Mientras troceamos las pechugas y las vamos dorando en una sartén. Una vez estén doradas añadimos  la carne de pimiento

Pelamos la berenjena y la cortamos a cuadraditos pequeños que freímos en una sartén, cuando este dorada añadimos la cucharada de azúcar y caramelizamos.

Preparamos un puré de patada machacando las patatas con un tenedor  para que no quede un puré muy fino, sal pimentamos, añadimos la mantequilla y la nuez moscada al gusto.

Montaje:

Con un molde ponemos una primera capa de puré de patata (olvide hacer foto, lamentable). Seguidamente una capa de la pechuga de pollo con la carne de pimiento.

Volvemos a poner otra capa de puré de patata. Mejor si son finitas para que no se haga muy pesado.


Ponemos una capa de la berenjena caramelizada. Y terminamos poniendo otra capa de puré de patatas.


Desmoldamos y ¡bon apetit!



Mini trenzas de foie con mermelada de higos


Ayer era uno de esos días en los que a pesar de tener la despensa y la nevera llena de cosas solo sabes que preparar de segundo.

Venía mi amiga Marga y su hija Nicoletta a pasar el día con nosotros y comer y no terminaba de saber que hacer, no terminaba de inspirarme.

Saque libretas de recetas, libros, revista y nada, estuve a punto de mandar a Miguel a la gasolinera a por un paquete de patatas fritas y otra de ganchitos y con unas olivas.

Pero al final, al abrir el cajón de las verduras ¡surgió la idea!


Ya no recuerdo cuando y no estoy segura de donde había  comprado un bote de mermelada de higos de la Provenza y seguía en la despensa.

La verdad es que me apetecía hacer algo con ella pero no terminaba de decidirme, hasta ayer que prepare estas trenzas individuales


La receta ha sido completamente improvisada, sobre la marcha las cantidades son a "ojimetro" pero hay aproximaciones para que os sirva de medida.

Me he dado cuenta que exceptuando en la repostería, luego me caliento la cabeza para poderos dar mas o menos las medida, me gusta tanto sentir lo que cocino que me guio por la vista y el gusto y claro eso no esta bien cuando tienes que pasar una receta a alguien....


Ingredientes para 4 personas:

1 plancha de hojaldre (esta vez utilice la de Mercadona)
1 cebolleta tierna
1 puerro
1/2 pimiento colorado
1 medallón de mousse de foie de pato
1 vaso de caldo de ave
1 vaso de cava
5 cucharadas soperas de mermelada de higo

Elaboración:

Cortamos toda la verdura en juliana y la ponemos a sofreír en una sartén, según el tiempo de cocción de cada.

Mientras precalentamos el horno a 180º y preparamos la placa de hojaldre cortándola en cuatro y cortamos los laterales.

Ponemos en cada porción del dos laminas del foie, repartiremos entre todas dos de las cinco cucharadas de mermelada y sobre esta colocaremos la verdura que hemos pochado en una sartén.



Cerramos las trenzas y las pintamos con huevo batido. Las metemos en el horno que hemos hasta que veamos como la masa adquiere un bonito tono dorado (lo mío es ni medidas ni tiempos... ojimetro, como ya os he dicho antes)



En un cazo ponemos el vaso de caldo de ave y cuando empiece a hervir añadimos el foie, remover hasta que se deshaga bien, añadimos el vaso de cava y la mermelada, lo paso todo por el chino y vuelvo a poner a fuego suave para que se vaya consumiendo el líquido. (a mi me gustan las salsas mas bien espesitas y utilizo el espesante instantáneo de maizena). Y ya lo tenemos listo. Espero que os guste ¡Bon apetit!


Cupcakes red velvet



Cuando estas ultimas fallas bajamos a Valencia a pasar el sábado en ningún momento imagine que iba a probar un cupcake red velvet y mucho menos que me iba a enamorar.



He de decir que me frenaba un poco probarlo porque en cada una de las recetas que había visto publicadas en los blogs el frosting era de crema de queso y aún a pesar de que soy una gran deboradora de quesos estos no me dicen nada en la repostería por no decir directamente que no me gusta así que me frenaba el probarlo.


Pero como un día es un día y de perdidos al río cuando llegamos en nuestro extraño recorrido a la Pl. de la Reina y vi esa tiendecita pequeña y en el escaparate habían cupcake's de ferrero rocher, oreo, etc... y allí estaba ese coloradito con su frosting de crema de queso y era el único que me apetecía y lo compre...


No sabría que me gusto mas, es mas que es lo que me gusta mas si ese bizcocho tan suculento o la decoración... creo que voy a tener que comer muchas toneladas para saberlo y por eso los quise hacer en casa a ver que tal, si fue solo un espejismo...



Así que me puse a buscar recetas por internet, todas me parecían buenas, todas me apetecían pero he de decir que cuando tropecé con la entrada de Alma (objetivo: cupcake perfecto), lo he hecho tal cual y creo que para mi es la receta perfecta. No os la pongo porque solo tenéis que clicar aquí  y os lleva directos a la receta de Alma. Feliz fin de semana

Tarta Tatin de cebolla roja



Algunas veces miras una receta y dices la haré algún día, pero resulta que cada dos por tres vuelve a tu mente, incitando... hasta que al final no te queda mas remedio que prepararla y callar a esa pesada que tienes en el cerebro dando la murga.

Pues eso me ha pasado con este tatin, le daba vueltas una y otra vez... hasta que por fin hoy me he decido a prepararla, mas bien porque tenía todos los ingredientes en casa y habia olvidado sacar algo del congelador para comer y nos ha encantado. Espero que tambiés os guste ¡Bon apetit!


Ingredientes para 4 personas:

4 cucharadas de mantequilla
6 cucharadas de azúcar
500 g de cebollas rojas en cuartos
3 cucharadas de vinagre de vino tinto
2 cucharadas de hojas de tomillo fresco
sal y pimienta
250 g de masa de hojaldre

Preparación:

Ponemos la mantequilla y el azúcar en una sartén de 23 cm de diámetro que peda ir al horno y caliéntelo a fuego medio hasta que el azúcar se disuelva. Añadimos la cebolla en cuartos y rehógamos a fuego lento, removiendo de vez en cuando, de 10 a 15 minutos o hasta que esté dorada y caramelizada.

Añadimos el vinagre y el tomillo. Sazonamos al gusto con sal y pimienta y rehogamos a fuego medio hasta que el liquido se haya evaporado y la cebolla esté bien impregnada de la salsa de mantequilla.

Como yo no tengo ninguna sartén que el mango resista en el horno una vez ha estado lista la cebolla la he pasado a una tartera (en la que preparo la quiche, es mas grande de diametro pero me ha sacado del apuro)

Extendemos la masa en una encimera enharinada en un círculo un poco más grande que la sartén. Coloque la masa sobre la cebolla y presionamos los bordes para que la tarta quede perfectamente cerrada.

Cocemos en el horno precalentado a 180ºC de 20 a 25 minutos o hasta que la masa esté hecha y dorada. Sacamos la tarta del horno y la dejamos reposar 10 minutos. Ponemos un plato para darle la vuelta (como hacemos con la tortilla de patatas). Servimos caliente.