No se si a vosotros os pasa lo mismo pero en casa nos encanta que el primer plato los domingos sea original , rico y que engorde (jajajajajaja).
Me gusta que me permita dejar volar mi imaginación y creatividad, ver una idea y cambiarla a mi gusto y de este modo el domingo acabamos tomando de primeros estos Volaorets rellenos a gusto de Laura con cebolla caramelizada y queso de cabra. Espero que os guste, nosotros los acompañamos de una ensalada con aliño de mostaza y miel.
Ingredientes para 4 volaoret:
1 plancha de hojaldre (use hacendado)
1 cebolla grande
1/2 rulo de queso de cabra
1 huevo batido
Aceite de oliva
100ml. de vermut blanco
2 cucharadas soperas de azucar
Elaboración:
Precalentamos el horno a 180º. Cortamos la cebolla en juliana y la freímos en una sartén. Cuando este dorada le añadimos el azúcar y el vermut para que se vaya caramelizando
Extendemos la plancha de hojaldre y la cortamos en cuatro partes, hacemos un diagonal de cada una de las esquinas hacia el centro, sin llegar a cortar del todo. Pintamos con huevo batido.
Cortamos el queso de cabra en cuatro y ponemos una rodaja en el centro de cada cuadrado, encima le ponemos una cucharada de cebolla caramelizada y llevamos una esquina al centro, dejamos una, llevamos la siguiente hasta formar el volaoret. Volvemos a pintar con huevo y lo metemos en el horno hasta que este dorado a nuestro gusto.
No se si me he encontrado alguna vez con alguien a quien no le guste la pasta, ya sea de un modo u otro siempre hay algún plato con pasta que se encuentra entre nuestros favoritos.
Y os puedo decir que desde el momento en que la prepare el miércoles pasado esta se encuentra entre una de mis muy favoritas. Espero que os guste también a vosotros.
Ingredientes para 4 personas:
6 cucharadas de aceite de oliva
1 cebolla grande cortada en aros muy finos.
2 dientes de ajo muy picados
2 cucharadas de romero fresco picado
1 cucharada de perejil fresco picado
1 calabacín grande en tiras de 4 cm
Ralladura fina de 1 limón
450 g de espirales
sal y pimienta
4 cucharadas de Parmesno recién rallado para acompañar
Elaboración:
Calentamos el aceite en una sartén grande a fuego lento-medio. Añadimos la cebolla y la sofreímos removiendo de vez en cuando hasta que se dore.
Subimos el fuego a medio-vivo y agregamos el ajo, el romero y el perejil. Rehogamos unos segundos sin dejar de remover.
Incorporamos el calabacín y la ralladura de limón. Rehógamos todo unos 5 a 7 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que los ingredientes empiecen a estar tiernos. Salpimentamos y retiramos del fuego.
Llevamos a ebullición agua con sal en una olla. Vertemos la pasta y en cuanto rompa a hervir cocemos la pasta hasta que este al dente. Escurrimos la pasta y la colocamos en una fuente caliente.
Calentamos unos segundos el sofrito de calabacín y lo vertemos sobre la pasta mezclandolo bien. Esparcimos por encima el parmesano rallado y servimos.
Fuente: aplicación Ipad Foto Recetario (Fácil y rápido)
Se acerca la fecha de los corazones, de cupido, de yo no lo celebro pero me encanta que me traigas un ramo de flores.... a ver si cuela...
Como para San Valentin voy a estar convaleciente de la intervención quirúrgica ya he preparado estas galletas de margarina o mantequilla sin lactosa y sin huevo que me apetecía probar un cortador de galletas que me había pasado Sandra y han quedado muy cucas.
Los que deseen preparar la receta con mantequilla, mantequilla son los mismos pasos pero os aseguro que salgo "algun entendido" no se nota la diferencia.
Ingredientes:
125 g de margarina o mantequilla sin lactosa a punto pomada
75 g de azúcar
1 sobre de azúcar avainillado
200 g de harina
Una pizca de sal
Elaboración:
Mezclamos la margarina o mantequilla sin lactosa con el azúcar y el sobre de azúcar avainillado. Una vez tenemos bien integrada la mantequilla con el azúcar añadimos la harina tamizada con la sal y trabajamos la masa. Al principio se nos romperá pero poco a poco se ira convirtiendo en una masa elástica.
Estiramos y con ayuda de los corta pastas vamos haciendo las galletas que iremos poniendo sobre una bandeja anti adherente y la metemos en la nevera no menos de media hora y una hora como máximo.
Precalentamos el horno a 180º
Introducimos las galletas durante unos 20 minutos, recordad de vigilar porque cada horno es un mundo y yo me he llevado mas de una sorpresa por fiarme.
Se que arderé en el infierno por decirle a Miguel que esta tarta no engordaba nada pero me apetecía muchísimo comerla y me tiene muy aburrida con todo a la plancha y todo de dieta.
Creo que de vez en cuando hay que darse un gusto al cuerpo y saborear un poco las cositas ¿no? Pero al final me pilló porque no tuve mejor idea que poner los ingredientes en la pizarra de la cocina y claro lo ha visto ¡y encima sabe leer! jajajajaja
Bueno os dejo la receta porque creo que os puede gustar mucho, muchísimo.
Ingredientes para 4 personas:
250g de masa brisa
3 puerros
20 cl. de nata espesa
3 yemas de huevo
150 g de queso emental
100 g de queso roquefort
3 cucharadas de aceite de oliva
1 pizca de nuez moscada
Pimienta
Sal
Estiramos la pasta y forramos con ella un molde de 25 cm. Reservamos en el congelador 15 minutos y pinchamos el fondo unas cuantas veces. Retiramos las raíces la parte verde y las dos capas exteriores de los puerros, los lavamos y cortamos en juliana bien fina.
Rehogamos los puerros 5 minutos en una sartén con las tres cucharadas de aceite de oliva. Añadimos dos cucharadas de agua y proseguimos la cocción a fuego lento durante 10 minutos, removiendo de vez en cuando; no deben tomar color. Salpimentar y reservar. Mientras, precalentar el horno a 200º.
Batimos las yemas con la nata y los quesos. Salpimentamos y añadimos la nuez moscada rallada en el momento. Rellenamos la masa con los puerros y vertemos la mezcla sobre ellos, repartiendo bien. Bajamos el horno a 180 grados y horneamos sobre unos 30 a 40 minutos dependiendo del horno, lo ideal es que a partir de los primeros 20 vayamos controlando el color dorado. Dejamos templar, desmoldamos y servimos.