Cada día como más pescado, una carnívora como yo... ¡quien me ha visto y quien me ve!, pero es que me cuesta encontrarle el sabor a un buen filete de carne.
Esta receta originalmente era con langostinos, pero como que no están los tiempos para bromas así que aproveche unas doradas que tenía en el congelador de una oferta que pille en Mercadona.
Ingredientes para 4 personas:
4 Filetes de doradas
250 g de calabacín
1 c.s. Sésamo
4 c.s. de aceite de oliva
La piel y el zumo de 1/2 limón
Sal y pimienta
4 c.s. de mayonesa
1 c.s. de menta picada.
1 c.c. pimentón dulce
Elaboración:
En un cuenco mezclamos la menta con la mayonesa, un poco de pimienta recién molida. Reservamos en el frigorifico.
Limpiamos de espinas los filetes de dorada y los reservamos. Lavamos el calabacín y lo cortamos en daditos.
En una sartén rehogamos las semillas de sésamo con 1 c.s. de aceite de oliva, una vez estén tostados incorporamos los daditos de calabacín y cocinamos unos tres minutos.
Pasado ese tiempo lo salpimentamos, añadimos la piel del limón que hemos rallado y lo dejamos cociendo otros 5 minutos más, para a continuación añadir el sumo del 1/2 limón. Mezclamos bien y reservamos.
Calentamos el resto del aceite en una sartén, salpimentamos los filetes de dorada y doramos durante un par de minutos por cada lado (depende del tamaño y grosor de los filetes). Servimos colocando el filete sobre un lecho de calabacín, espolvoreamos con el pimentón y lo acompañamos con la salsa.
Recuerdo que una de las cosas que mas echaba de menos de Luxemburgo cuando nos venimos en el año 77 fue la Nutella. No existía en España y preguntabas y la gente ni sabia que era; así que cuando venían de vacaciones mis tíos que todavía vivían allí y me traían un par de botes yo era la niña mas feliz del mundo.
Aunque ahora que lo pienso tenía una debilidad mas (y sigo teniendo las dos a estas alturas) y era el chocolate Côte d'Or, me pueden hablar del chocolate de Madagascar y lo que deseen, pero para mi ese es el perfecto, el que me tiene el corazón y el paladar ganado.
Y mira tu por donde que mi sobrino Joan también ha resultado ser un gran amante de la Nutella . El sábado pasado celebraba su séptimo cumpleaños así que pensé, ¡esta es la nuestra, es ahora si o si!, y la tarta de huesito para el cumpleaños del campeón. Por cierto ha sido la única que se ha terminado en menos que canta un gallo y que veías a la gente relamerse... ¿como mi generación pudo vivir sin Nutella?
Había mirado varias entradas por internet para ver los truquillos que utilizaban los demás bloggers a la hora de extender la Nutella y no romper las obleas y me di cuenta que en la mayoría de los sitios que visitaba ponian una capa de chocolate y doble de oblea pero claro y como se dice aquí "quant més sucre, més dolç" a lo que acabe poniendo capa de oblea, capa de nutella, capa de oblea, capa de nutella... jejejejeje.
Una vez clara la tarta, toca la decoración.... y este año.... ¡Los Angry Birds! creo que he salido victoriosa del reto.
Ingredientes:
1 paquete de obleas (lleva 24)
2 botes de Nutella
Elaboración:
Calenté al baño María el bote de Nutella para poder trabajar mejor, y fui alternando una capa de oblea cubierta por una cucharada sopera de de la crema que extenderemos bien con ayuda de un cuchillo.
Vamos haciendo una capa tras otra hasta terminar con una cobertura de crema y decoramos a nuestro gusto.
Últimamente me estoy aficionando a la carne de conejo, tal vez sea porque me canso de tanto pollo, tengo la sensación que siempre como lo mismo aunque lo haga de mil maneras.
Así que ando dándole al coco a ver como consigo animar mi cocina y poco a poco lo voy consiguiendo. Lo que mas me gusta es que tropiezo con recetas que puedo preparar con conejo o tal vez con perdices o con lo que en ese momento tenga a mano. Este plato nos ha encnatado yo racione mi pan a los 20 g reglamentarios pero Miguel.... jejejejeje.
Ingredientes para 4 personas:
1 conejo cortado en octavos
4 alcachofas
8 cebollitas francesas
1 zanahoria
2 tomates de rama bien maduros
20 aceitunas deshuesadas
200 ml de vino blanco
4 c.s. aceite de oliva
2 c.s. de vinagre balsámico
1 ramita de tomillo
sal y pimienta
Elaboración:
En una sartén salteamos el conejo con dos cucharadas soperas de aceite. Una vez este dorado lo pasamos a una cazuela con el fondo grueso, añadimos las otras dos cucharadas de aceite y añadimos las zanahorias y as cebollitas, sazonamos con la sal y la pimienta recién molida. Cocinamos unos 5 minutos a fuego vivo.
Incorporamos la ramita de tomillo, las aceitunas, las alcachofas troceadas no muy grandes y los tomates cortados en dados medianos. Añadimos el vino blanco y el vinagre y cocemos a fuego lento durante unos 25 minutos.
Cuando la vi en su día me encanto me pareció una idea muy divertida y que a los mas peque les iba a volver locos así que aproveche la comunión de María, la hija de mi amiga Lorena para sorprenderles.
Lorena me había dicho que quería darle la sorpresa con una tarta de Doraemon que le encantaba y ya puestos que no iba a ser una tarta de comunión tradicional decidí que era la ideal.
La he hecho de un modo distinto ya que debía llevar un muñeco encima me daba miedo que se hundiese al estar hueca así que al final la hice utilizando tres bizcochos y dejando huco el del centro para así poder rellenarlo de lacasitos.
El bizcocho era el clásico de yogur es mi favorito para las tartas decoradas que no se van a consumir el mismo día en que la preparamos, es un bizcocho húmedo y agradecido, con cuerpo y esta sabroso varios días.
He de confesar que sorprendió mas a los mayores que a los niños, pero bueno ellos estaban al juego. Al final os dejo otras dos tartas que hice para comuniones.
Comunión de Lucía
Bizcocho de yogur con chocolate blanco, buettercream de nocilla blanca, una autentica delicia.
Comunión de Zoe
Bizcocho de yogur y vainilla, con buttercream de nocilla blanca y adornada con flores de fondant blanco pinceladas de polvo perlado y el centro perlas comestibles rosa palo y violeta.
No soy muy de andar comiendo chicles o caramelos, así que os podéis imaginar la de tiempo que tenia en casa unos caramelos de violeta y a la quinta vez que tropecé con ellos no saber donde meterlos recordé que tenia esta receta en alguna libreta.
Así que los deje a mano, porque si los guardo ya no los vuelvo a encontrar hasta que me ponga a buscar otra cosa y me puse a leer hojas y hojas y mas hojas de recetas apuntadas en cuatro libretas. Afortunadamente estaba en la segunda que cogí.
La prepare con la cantidad de caramelos que tenia en casa 80g, adapte las cantidades a estos. Aunque os pongo en la entrada las cantidades originales (me salieron dos botes, pero son grandecitos)
Ingredientes para 4 (depende del recipiente que usemos pueden salir 6)
200g de caramelos de violetas
250 ml de nata
4 claras de huevo
Elaboración:
Picamos en el mortero los caramelos en grano medio-grueso y los echamos a una cazuela con la nata. Conviene que reservemos un par de cucharaditas para decorar.
Calentamos la nata para que los caramelos se vayan fundiendo y una vez los tengamos listos dejamos enfriar. (no hace falta que hierva, mejor derretir poco a poco y que no se evapore el liquido)
Una vez este templada a fría la nata montamos las claras a punto de nieve y la vamos incorporando poco a poco a los caramelos. Lo metemos en los recipientes de nuestra elección y a enfriar al frigorífico.